26 de junio de 2018

*CFP* "FILMAR EN EL EXILIO: ESTÉTICAS DE LA SUPERVIVENCIA Y LA REGENERACIÓN", REVISTA LA REGIÓN CENTRAL


​La región central vol. 1 no. 2 (Diciembre 2018). Título provisional dossier: "Filmar en el exilio: estéticas de la supervivencia y la regeneración"

«El exilio no es solo esta condición dolorosa que arranca al individuo de su tierra, de sus amigos, también es lo que, a lo largo de toda la historia del cine, ha permitido circulaciones y corrientes de aire salubres» (1). 

De este modo Jacques Aumont presentaba en 1992 uno de los primeros ciclos de conferencias organizados por la Cinémathèque Française, en el que se ponía en relación la obra de cineastas como Fritz Lang, Luis Buñuel o Jonas Mekas. El siguiente número de La región central quiere reflexionar sobre el papel que ha desarrollado el exilio a lo largo de la historia del cine y, en concreto, pensar en él como un lugar para la exploración y la hibridación formal, también como espacio privilegiado para la discusión del cineasta sobre la imagen
¿Qué problemas plantea el exilio para la construcción de la imagen? ¿Supone el exilio la representación imaginaria de un lugar? ¿Se trata de un espacio de representación, o más bien de una postura de quienes se deciden a filmar desde el exilio? ¿Existen estrategias que puedan caracterizar un cine que filma el propio exilio? ¿Y si se trata de una condición ajena?, ¿y comunitaria? Esas preguntas, inevitablemente, nos llevan a una cuestión fundamental: ¿existe un principio ético para filmar el exilio?

En su diario de notas, Teo Hernández, cineasta mexicano exiliado en París en los años 60, escribía que «el cine es esfuerzo de supervivencia y de regeneración». Sus imágenes serían testimonio de un acto de resistencia, de un diálogo permanente entre los ancestros del pasado y los amigos del presente, bajo un cielo que, como apuntaba Xochitl Camblor-Macherel (2), era como el cine-ojo que unía su país de origen y su lugar de residencia. Las palabras de Hernández nos llevan a pensar en el refugio que fue Hollywood para cineastas judíos como Ernst Lubitsch, Friedrich W. Murnau, Billy Wilder o Fritz Lang; o en los exiliados de dictaduras o golpes de estado desde, por ejemplo, el interior de Latinoamérica, desde Chile (Raúl Ruiz, Patricio Guzmán), Argentina (Raymundo Gleyzer) o Brasil (Glauber Rocha, Carlos Diegues). Pensamos, también, en los españoles que tomaron residencia en Latinoamérica, como José Miguel García Ascot, Jaime Salvador o Adolfo Arrieta; en el cine checo tras la Primavera de Praga y el exilio en Alemania de Jan Nemec, o en quienes lo hicieron desde oriente, como el camboyano Ritih Panh. Finalmente, en el exilio de cineastas contemporáneos, como el de la argelina Frédérique Devaux, el de Abbas Fahdel desde Iraq, el de los iraníes Mohsen Makhmalbaf y Bahman Ghobadi, los sirios Mohammed Ali Atassi y Ziad Homsi, o el exilio interno mostrado recientemente por Orwa al Mokdad en el mismo país.

Partiendo de esta amplia base y teniendo en cuenta la especificidad de cada territorio desde su conflicto histórico, social o político, situamos el foco de nuestro interés en las prácticas de resistencia asociadas a transformaciones estéticas que afectan ineludiblemente al ejercicio cinematográfico. Así, el primer eje que ponemos sobre la mesa tiene que ver con los elementos que han contribuido a rupturas formales y narrativas de los discursos del propio cineasta en relación con su nuevo contexto, impulsando nuevas tendencias que desarrollan o diluyen un discurso o se asocian a corrientes de grupos de artistas, de territorios o comunidades. En este sentido, serán de nuestro interés las propuestas en las que el exilio sea no solo una situación personal, sino también un eje formal o temático del trabajo cinematográfico. Por otro lado, también centramos esta llamada de artículos en las cinematografías que discuten la perspectiva desde la que se convocan imágenes del pasado, y el pasado como idea que estructura, a menudo, la vivencia del exilio. Finalmente, preferimos atender a fenómenos de exilio que hayan sido menos estudiados y puedan colaborar a visibilizar prácticas fílmicas tradicionalmente descentralizadas, no hegemónicas, marginales o experimentales, marcadas por la situación geopolítica, económica o social del país de origen. Recibiremos textos completos en inglés y en español, con una extensión de entre 6000 y 8000 palabras.

Aceptación de propuestas para la sección Dossier: hasta 1 septiembre de 2018.

Consulta también la línea editorial de la revista, y las normas para preparar los envíos a La región central.

La región central invita también a los/as autores/as a enviar propuestas para sus otras secciones: miscelánea, reseñas y diálogos. Puedes consultar la página de web de La región central para más detalles. 

Coordinador: Arnau Vilaró i Moncasí

Para más información o preguntas sobre este número, por favor, contacta con laregioncentral@gmail.com.


(1) VVAA. «Les cinéastes en exil. Éxilés, immigrés: les cinéastes “déplacés”». Conférences du Collège d’Histoire de l’Art Cinématographique. París: Cinémathèque Française, 1992.
(2) Camblor-Macherel, Xochitl. «Le banquet de Teo». En Brenez, Nicole; Lebrat, Christian (dirs.). Jeune, dure et pure! Une histoire du cinéma d’avant-garde et expérimental en France. París: Cinémathèque Française, 2001, pp. 405-408

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