Internet, las redes sociales y los dispositivos móviles han impulsado el papel activo del público en la difusión, el consumo y la interpretación de los medios. Los públicos ya no son simples receptores finales de un mensaje, sino que actúan como nodos en una red en la que seleccionan, moldean y difunden noticias y otros contenidos mediáticos. Este nuevo contexto desafía la influencia de los medios de masas y hace que sea vital entender el modo en el que la audiencia comparte y distribuye noticias entre sus contactos.
Este número especial aborda cuestiones que han sido relativamente poco estudiadas, así como la búsqueda de hipótesis contrarias a la intuición que podrían poner en tela de juicio paradigmas establecidos y ampliamente aceptados en la investigación sobre news sharing, como las cámaras de eco, los discursos de incitación al odio, el social news gap o el papel de los líderes de opinión. Si bien la mayor parte de la investigación sobre redes sociales se ha centrado en Twitter, algunos estudios han puesto de relieve que el público comparte y comenta cada vez con más frecuencia las noticias en entornos más privados y de menor tamaño, como los servicios de mensajería instantánea (WhatsApp, Telegram, etc.), los grupos de Facebook y otros espacios digitales privados o semiprivados. Además, existe un vacío en la literatura científica en cuanto al aspecto visual de la difusión social de noticias. Se ha de tener en cuenta el peso cada vez mayor de lo audiovisual en la cultura digital contemporánea y el énfasis en los contenidos gráficos en las redes sociales para entender el fenómeno del news sharing. Asimismo, los trabajos sobre difusión social de noticias han tendido a centrarse fundamentalmente en la información política, a menudo relacionados con preocupaciones sobre la vida democrática, la confianza en los medios de comunicación o la desinformación. Las pautas y rutinas de intercambio de información económica, científica o sobre salud han sido menos exploradas.